El proceso · la artesanía
Todo parte de un referente. Lo que ocurre después no puede planificarse.
Cris nunca parte del vacío. Hay siempre una imagen de partida — una fotografía, una figura, un animal, un elemento natural. Ese referente es el punto de inicio, no el destino. Lo que el referente propone, Cris lo transforma hasta hacerlo completamente suyo.
Los colores nunca son los del original. La paleta es una decisión completamente personal, instintiva, tomada en el momento en que el pincel toca el metacrilato. No existe un plan de color previo. Existe el gesto.
Todo comienza con una imagen que detiene a Cris. No busca referencias: las encuentra. Cuando algo le llama, lo sabe. Ese instante de reconocimiento es el primer gesto de la obra.
La silueta o composición se traslada al metacrilato. No como copia, sino como esqueleto. A partir de ahí, la forma es solo el punto de partida. Lo que la define es lo que vendrá después.
Según lo que la obra pida, Cris trabaja en relieve — acrílico acumulado punto a punto, construyendo textura y volumen — o en plano, con pinceladas amplias que llenan la forma con color puro. Hay obras que mezclan ambos lenguajes. La técnica la decide el diseño, nunca al revés.
Cuando la obra está terminada, Cris la firma en el reverso del metacrilato, esquina inferior derecha. Rotulador Posca 0.7mm. Carbón sobre fondo claro, blanco sobre fondo oscuro. Junto a la firma, el número de serie. Es el último gesto. Y es definitivo.
Cada obra tiene dos lecturas: la imagen que se percibe a distancia, y la materia que se descubre al acercarse. Ninguna de las dos puede apreciarse sin la otra.
El relieve no es una ilusión óptica. Es pintura acumulada, punto a punto, que forma una topografía real y táctil. La misma obra cambia con cada luz, con cada ángulo, con cada hora del día.
Una obra de Cris Higuera no tiene fecha de entrega fija. Tiene el tiempo que necesita. El punto a punto no admite prisa. Cada pieza en relieve puede requerir semanas de trabajo sostenido. Ese tiempo es parte del valor de la obra — visible o no, está ahí.
Una pieza de relieve completo puede superar las 200 horas de trabajo manual.
Cada obra se realiza una sola vez. No existe producción en serie ni repetición posible.
Lo que usted adquiere no volverá a existir. Ni en forma, ni en color, ni en materia.
Cada obra de Cris Higuera se firma en el reverso del metacrilato. No en el anverso — la obra no se interrumpe. La firma va detrás, donde solo quien sostiene la pieza puede verla.
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